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8° Mandamiento: Deben dejar de sentir compasión por los Tutsis.

En 1990, el medio de comunicación ruandés pro-genocidio llamado Kangura publicó lo que se conoció como "Los Diez Mandamientos Hutu", y dichos mandamientos fueron como ley divina para un pueblo profundamente devoto de la fe.  El desarrollo de la compasión es lo que nos caracteriza como seres humanos, y el octavo mandamiento llamaba a la cancelación de esta cualidad y emoción, lo que es igual a pedirle a seres humanos que dejen de ser humanos.  En todo conflicto, es fácil sentirse identificado con las víctimas y sentir compasión por ellas. ¿Saben que es lo difícil? Identificarse con los perpetradores de los hechos y sentir compasión por ellos.  Durante los primeros días en Ruanda mi mente inconscientemente intentaba identificar a las personas en la calle de acuerdo a su pertenencia a una etnia en específico. Me sentí muy culpable y avergonzado.  Quería saber quienes eran víctimas y quienes podían haber sido potenciales victimarios.  Cuando fui al Museo "Campaña contra el G

Experiencia Vuelo Tandem en Parapente

Hola a todos, desde hace tiempo tenia las ganas de hacer un vuelo tandem en parapente y al fin ese día a llegado. Ese día me despierto temprano, me alisto y salgo con una emoción increíble (y unos nervios que empezaban a asomarse), el vuelo sería en el Junquito. Me voy en metro hasta la estación Ruíz Pineda, justo bajando de la pasarela saliendo de la estación se encuentra la parada de unos jeeps (Ruta comunal) que son bastante económicos, y llegan hasta El Junquito por la carretera nueva. 

Yo iba a volar con el grupo de "Parapente Aventura Zona de Vuelo en Tandem", me había comunicado con ellos y me dijeron que debía quedarme en el Kilómetro 16 de la carretera, así le pedí al chófer y me dejó donde le indique, allí estaban los muchachos del grupo, esperando por lo que volarían ese día, esperamos un momento y bajamos por un camino hasta estar en una pendiente desde donde ellos están acostumbrados a hacer los saltos. 

Los nervios comenzaron a avivar y ellos comenzaron a arreglar todo el equipamiento, sólo estaban esperando la señal correcta del viento para poder lanzarse al vacío y confiar en el parapente. El viento no colaboraba.


Al final nadie pudo saltar, estuvimos 3 horas esperando que el tiempo mejorara y el viento soplara hacia la dirección correcta, nada pasó. Con los muchachos del grupo de vuelo cuadramos para ir al día siguiente a La Playa Los Cocos, donde ellos también hacen vuelos tandem pero en las mañanas. Me regreso a casa un poco molesto por no haber podido saltar, pero pronto eso ya se quitaría.

Al día siguiente, hago la misma rutina que el día anterior, me despierto, me alisto y salgo esperando tener mas suerte este día. Ya me habían dicho que desde Los Cocos es mas fácil volar puesto que siempre hay viento. Me voy en metro hasta la estación La Paz pues el que seria mi coach ese día me dio la cola hasta la playa. 

Una vez en la playa, lo que provocaba era darse un baño, el día estaba perfecto para un chapuzón de playa y también para volar. En la playa nos esperaba un jeep que nos llevaría hasta la cara norte del Ávila. 


Estoy completamente agradecido con el viento por no haberme permitido volar el día anterior, la vista desde el Ávila era sencillamente impresionante. Primero saltaron 2 personas antes que yo, y luego me tocó colocarme los amarres y todo el equipamiento necesario. Los nervios estaban a mil, mi coach me indica que debo correr para que el parapente se coloque en su posición, y el viento actúe. Había una pendiente, y mis nervios era si el parapente levantaría o no, pero el viento desde allí arriba sencillamente era espectacular. El coach me indica: "a la cuenta de tres empiezas a correr lo mas recto posible" "...1...2..3"....

Corrí como loco, me convenía que el viento entrara bien en el parapente. Uno trata de correr duro, pero el parapente pone una resistencia increíble. Corro, corro, corro, me acerco a la pendiente y de pronto ya no siento nada debajo de mis pies, que inconscientemente seguían corriendo, mi coach me da la señal para sentarme y simplemente disfruto del vuelo, te sientes como un ave que vuela libre, el viento choca con tu cara, la vista espectacular, creo que no podía pedir mas. 


De pronto sientes que el tiempo avanza mas rápido, no quieres que se acabe, lo estas disfrutando. Cuando me acercaba a la playa mi coach hizo girar el parapente, nos acercamos aún mas al mar, casi podía tocarlo con mis pies, fue INCREIBLE. Lo recomiendo al 110%. Volar no es sentirte libre, es ser libre. 


Les dejo el contacto con el grupo que volé, son súper responsables, amables y profesionales.


Su numero telefónico: 0414 2894756

E-mail: altadrenalinatour@hotmail.com 


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