Ir al contenido principal

8° Mandamiento: Deben dejar de sentir compasión por los Tutsis.

En 1990, el medio de comunicación ruandés pro-genocidio llamado Kangura publicó lo que se conoció como "Los Diez Mandamientos Hutu", y dichos mandamientos fueron como ley divina para un pueblo profundamente devoto de la fe.  El desarrollo de la compasión es lo que nos caracteriza como seres humanos, y el octavo mandamiento llamaba a la cancelación de esta cualidad y emoción, lo que es igual a pedirle a seres humanos que dejen de ser humanos.  En todo conflicto, es fácil sentirse identificado con las víctimas y sentir compasión por ellas. ¿Saben que es lo difícil? Identificarse con los perpetradores de los hechos y sentir compasión por ellos.  Durante los primeros días en Ruanda mi mente inconscientemente intentaba identificar a las personas en la calle de acuerdo a su pertenencia a una etnia en específico. Me sentí muy culpable y avergonzado.  Quería saber quienes eran víctimas y quienes podían haber sido potenciales victimarios.  Cuando fui al Museo "Campaña contra el G

El Motivo de mi Ausencia



Mi blog, este espacio en el que escribo y que en ciertas ocasiones alguien lee. Ya no escribo con la misma frecuencia que solía hacerlo, pero mejoraré, es una promesa conmigo mismo. Mi vida ha ido un poco rápido este año entre proyectos, tareas, actividades, viajes y estudios, eso en parte no me ha permitido escribir cuanto he querido.

En Mayo gané una beca para hacer estudios de verano sobre Historia y  Gobierno  en Estados Unidos. Estuve fuera de mi país -Venezuela- durante el mes de Julio y parte de Agosto. Llegar allá fue un colapso mental, una realidad que era muy abstracta no solo para mi sino también para los otros 5 venezolanos que viajaban conmigo como parte de esta beca. 

En Estados Unidos, un programa intensivo de estudios ocupaba cada uno de mis días, los primeros días fueron terribles mientras adecuaba mi cuerpo a un nuevo horario -el jetlag le dicen-. Los últimos días fueron aún más agotadores, un solo pensamiento ocupaba mi mente "Quiero volver a casa". Había dejado proyectos inconclusos y un semestre a medias para irme a Estados Unidos, así que muchos pendientes me esperaban en Venezuela. Pero mi estadía en Estados Unidos me permitió tener la certeza de lo que quería lograr a partir de allí, me permitió conocer mi foco y entender muchas cosas que hasta entonces eran inentendibles para mí. Esa sin lugar a dudas ha sido una experiencia incomparable que no me habría imaginado teniendo en un año de crisis.

El regreso fue peor de lo que imaginaba. En Estados Unidos en conjunto con los otros 5 becarios hacíamos lo que prefiero llamar 'Terapias de grupo' para prepararnos a nuestra vuelta a Venezuela, la verdad, uno no está nunca del todo preparado. Encontramos un país más destruido económicamente al regreso, nos costó adecuarnos nuevamente al cambio. Cuando entramos en razón, un plátano había tenido un incremento en el precio de 500%. La tensión política estaba en incremento, el contraste de venir de un país que estaba en plena campaña electoral y donde todo se llevaba democraticamente de la forma 'más normal' posible, a llegar a un país -mi país- en el que estaba a punto de cancelarse el Referendo -que en efecto así pasó- de cancelar elecciones regionales, y en el que la policía política persigue a los activistas de los partidos de oposición, y donde las expectativas reinan dejando de lado todo mínimo de seguridad y estabilidad política, ese si fue un verdadero choque.

No importa cuan 'shokeado' podría estar, tenía montones de tareas pendientes por realizar, guías de estudio pendientes por leer, y proyectos que terminar, mi mente necesitaba estar enfocada en esto. De Estados Unidos traje un proyecto que diseñamos 3 de los venezolanos y que debíamos llevar a cabo como equipo. El tiempo no jugó a mi favor, y mi planificación fue terrible. ¡Algo de que aprender!

El proyecto, que decidimos llamar SCITIS, me llenó finalmente de satisfacción, fue un tiempo de completo aprendizaje en grupo. Consumió mucho de mi tiempo, pero no me importó. Creo que cuando le das todo lo que puedes a un proyecto en el que crees, todo habrá valido la pena. Los problemas, frustraciones y discusiones también suelen formar parte de un proyecto cuando el equipo trabaja como grupo. La sinergia y la corresponsabilidad serán prácticas que intentaré incluir en proyectos futuros. 

Algo inesperado me ocurrió durante mi estadía en Estados Unidos, recibí un correo que me indicaba que había quedado seleccionado para realizar en Venezuela un diplomado  de liderazgo llamado LIDERA y cuyo lema es 'Construir redes por la Democracia'. Esto implicaba comprometer todos mis sábados por un año -hasta 2017- y como a mi me gustan los retos, acepté. En el poco tiempo he descubierto el por qué fue  catalogado como el mejor programa de formación de liderazgo en Venezuela, la mejor educación en conjunto con las mejores instituciones  y unidos por una misma meta: Venezuela. 

En medio de conflictos políticos, a duras penas, mi carrera está finalizando el semestre. Después de mi estadía en el Norte he tenido que ponerme al día con todas mis materias, leer el contenido y tratar de entender en tiempo récord todas esas lecturas filosóficas de autores marxistas, neo-marxistas  y postmodernistas que se vuelven en extremo lecturas pesadas. 

Por los momentos, me toca darlo todo durante las próximas 2 semanas hasta que finalice la primera etapa del Diplomado y termine mi cuarto semestre. Hasta entonces me aguantaré las ganas de tomar mi mochila e irme, partir a algún lugar por unos días para seguir enamorándome de mi caótico país. Ya con algunos lugares en mente, pero aún indeciso sobre que playa o montaña ir para dejarlo todo, renovar y reiniciar. 


Twitter -Instagram: @SoyLuisAlvarado






Comentarios

Entradas populares de este blog

Proceso de Elaboración del Queso Guayanés

Datos históricos señalan que la elaboración de quesos en territorio venezolano comenzó en el siglo XV, cuando la actividad agropecuaria era la más importante en nuestro país. Muchos quesos pueden considerarse como ‘nacidos en Venezuela’ como el queso telita, de mano, de siquire, el de cartera, palmizulia, el guayanés y muchos otros. Un venezolano te conoce la diferencia entre un telita, uno de mano y el guayanés con solo probarlo, los quesos artesanales se hacen por todo el territorio nacional y estos son los más consumidos en la dieta del venezolano. Nada mejor que despertarse por la mañana y desayunar con una arepa rellena de queso guayanés, un poco de aguacate y un guayoyo de acompañante, inevitablemente el queso ya forma parte de la tradición venezolana. Para que el queso llegue a la mesa y acompañe a una arepa recién hecha tiene que pasar por distintos procesos biológicos y de cocción, además de que lleva consigo un arduo trabajo. Todo el proceso empieza en una finca

8° Mandamiento: Deben dejar de sentir compasión por los Tutsis.

En 1990, el medio de comunicación ruandés pro-genocidio llamado Kangura publicó lo que se conoció como "Los Diez Mandamientos Hutu", y dichos mandamientos fueron como ley divina para un pueblo profundamente devoto de la fe.  El desarrollo de la compasión es lo que nos caracteriza como seres humanos, y el octavo mandamiento llamaba a la cancelación de esta cualidad y emoción, lo que es igual a pedirle a seres humanos que dejen de ser humanos.  En todo conflicto, es fácil sentirse identificado con las víctimas y sentir compasión por ellas. ¿Saben que es lo difícil? Identificarse con los perpetradores de los hechos y sentir compasión por ellos.  Durante los primeros días en Ruanda mi mente inconscientemente intentaba identificar a las personas en la calle de acuerdo a su pertenencia a una etnia en específico. Me sentí muy culpable y avergonzado.  Quería saber quienes eran víctimas y quienes podían haber sido potenciales victimarios.  Cuando fui al Museo "Campaña contra el G

Narrativas nuestras: Érase una vez en Venezuela

Luego de haber visto Érase una Vez en Venezuela en cine, el film venezolano que va camino a los Oscars, me convertí en un embajador no oficial del film y de su mensaje.  La realidad venezolana se plasma en un film que cubre aproximadamente 5 años y que captura no sólo el devenir de la crisis política en Venezuela sino que también captura la profunda crisis social y humanitaria y la fuerte desfragmentación del tejido social que atraviesa mi país.  Luego de haber donado a la campaña de recolección de fondos que realizó el film con el ánimo de financiar su camino a los Oscars, me fue enviado el link para acceder a la película en línea como retribución a mi donación. Organicé una noche de películas para ver junto a seres queridos este film y seguir promoviendo que más personas lo vean, lo sientan suyo y lo compartan.  Mi hermana, justo a mi lado durante la proyección de la película, pronunció dos frases que se quedaron en mi cabeza durante todo el film y que me motivaron a escribir esta en