Ir al contenido principal

8° Mandamiento: Deben dejar de sentir compasión por los Tutsis.

En 1990, el medio de comunicación ruandés pro-genocidio llamado Kangura publicó lo que se conoció como "Los Diez Mandamientos Hutu", y dichos mandamientos fueron como ley divina para un pueblo profundamente devoto de la fe.  El desarrollo de la compasión es lo que nos caracteriza como seres humanos, y el octavo mandamiento llamaba a la cancelación de esta cualidad y emoción, lo que es igual a pedirle a seres humanos que dejen de ser humanos.  En todo conflicto, es fácil sentirse identificado con las víctimas y sentir compasión por ellas. ¿Saben que es lo difícil? Identificarse con los perpetradores de los hechos y sentir compasión por ellos.  Durante los primeros días en Ruanda mi mente inconscientemente intentaba identificar a las personas en la calle de acuerdo a su pertenencia a una etnia en específico. Me sentí muy culpable y avergonzado.  Quería saber quienes eran víctimas y quienes podían haber sido potenciales victimarios.  Cuando fui al Museo "Campaña contra el G

Hablemos de los pequeños grandes logros


En noviembre del pasado año caí en cuenta que estaba deprimido, en diciembre un familiar cercano pensó en el suicidio  como una forma de escape, este mes de enero descubrí que un vecino y un par de amigos están también atravesando un proceso depresivo. Puede que lidiar con todo esté siendo difícil para todxs últimamente y quiero dedicar esta entrada de mi blog a todxs quiénes creen que no es posible llevar esto mucho más, y aquellos que en medio de su proceso también van conquistando pequeños grandes logros. 

Nunca había sido tan difícil hacer algo por mi propia cuenta como en aquellos últimos meses de 2020, nunca antes me había sido tan difícil decidir tomar un baño, nunca antes me había sido tan difícil llenar la alacena de comida (aunque mis posibilidades económicas me lo permiten), nunca antes había sido tan difícil pararme de la cama, salir a cortarme el pelo, dar un paseo, prepararme una comida, hacer una llamada, nunca antes había sido tan difícil. 

Sensaciones de soledad y de vacío inundaban mi ser durante esos meses, unos meses de reconocimiento y rendición. Había pasado tanto tiempo dando a los demás que llegó un punto en el que ya no había más para dar, ni siquiera a mi mismo.  Entonces comprendí la importancia del equilibrio entre dar y recibir. No es una situación de egoismo, sino de autoestima. No se trata de no-dar sino de dar en su justa medida. 

El proceso no es tan reflexivo, ni tan lineal. Sino más bien tortuoso y autoflageloso. Múltiples preguntas del tipo ¿Cómo me permití llegar a este punto? ¿Como fue que esto sucedió? que golpean la sien durante el día y que golpean con más fuerza por las noches. 

No es una sola la causa que genera la depresión, son muchos procesos que se entremezclan al mismo tiempo en la cabeza, y que nos hacen un gran llamado de alarma para parar y sanar antes de continuar. 

A finales del año pasado empecé a ocuparme de mi mismo y poco a poco fui conquistando pequeños grandes logros, y fue así como decidí ir al médico por una afección que tenía tiempo molestándome, fue así como decidí ir a comprarme unos nuevos lentes ya que los que tenía se me habían roto meses atrás, fue así como decidí hacer compras, bajar al parque, llamar a amigos y hablar. 

Quiero felicitar a quiénes poco a poco empiezan también a conquistar pequeños grandes logros, invisibles, sin embargo, llenos de significado, de dolor y de amor al mismo tiempo. 

A quiénes están atravesando un proceso depresivo solo me queda decirles: no están solos. 

- Luis Alvarado Bruzual 

PS: Hoy ya me siento mucho mejor, he iniciado este nuevo año inmerso en un proceso creativo maravilloso que intento aprovechar al máximo hasta que dure, porque algo que me enseñó 2020 fue que nuestros estadios emocionales no son permanentes

Comentarios

Entradas populares de este blog

Proceso de Elaboración del Queso Guayanés

Datos históricos señalan que la elaboración de quesos en territorio venezolano comenzó en el siglo XV, cuando la actividad agropecuaria era la más importante en nuestro país. Muchos quesos pueden considerarse como ‘nacidos en Venezuela’ como el queso telita, de mano, de siquire, el de cartera, palmizulia, el guayanés y muchos otros. Un venezolano te conoce la diferencia entre un telita, uno de mano y el guayanés con solo probarlo, los quesos artesanales se hacen por todo el territorio nacional y estos son los más consumidos en la dieta del venezolano. Nada mejor que despertarse por la mañana y desayunar con una arepa rellena de queso guayanés, un poco de aguacate y un guayoyo de acompañante, inevitablemente el queso ya forma parte de la tradición venezolana. Para que el queso llegue a la mesa y acompañe a una arepa recién hecha tiene que pasar por distintos procesos biológicos y de cocción, además de que lleva consigo un arduo trabajo. Todo el proceso empieza en una finca

8° Mandamiento: Deben dejar de sentir compasión por los Tutsis.

En 1990, el medio de comunicación ruandés pro-genocidio llamado Kangura publicó lo que se conoció como "Los Diez Mandamientos Hutu", y dichos mandamientos fueron como ley divina para un pueblo profundamente devoto de la fe.  El desarrollo de la compasión es lo que nos caracteriza como seres humanos, y el octavo mandamiento llamaba a la cancelación de esta cualidad y emoción, lo que es igual a pedirle a seres humanos que dejen de ser humanos.  En todo conflicto, es fácil sentirse identificado con las víctimas y sentir compasión por ellas. ¿Saben que es lo difícil? Identificarse con los perpetradores de los hechos y sentir compasión por ellos.  Durante los primeros días en Ruanda mi mente inconscientemente intentaba identificar a las personas en la calle de acuerdo a su pertenencia a una etnia en específico. Me sentí muy culpable y avergonzado.  Quería saber quienes eran víctimas y quienes podían haber sido potenciales victimarios.  Cuando fui al Museo "Campaña contra el G

Narrativas nuestras: Érase una vez en Venezuela

Luego de haber visto Érase una Vez en Venezuela en cine, el film venezolano que va camino a los Oscars, me convertí en un embajador no oficial del film y de su mensaje.  La realidad venezolana se plasma en un film que cubre aproximadamente 5 años y que captura no sólo el devenir de la crisis política en Venezuela sino que también captura la profunda crisis social y humanitaria y la fuerte desfragmentación del tejido social que atraviesa mi país.  Luego de haber donado a la campaña de recolección de fondos que realizó el film con el ánimo de financiar su camino a los Oscars, me fue enviado el link para acceder a la película en línea como retribución a mi donación. Organicé una noche de películas para ver junto a seres queridos este film y seguir promoviendo que más personas lo vean, lo sientan suyo y lo compartan.  Mi hermana, justo a mi lado durante la proyección de la película, pronunció dos frases que se quedaron en mi cabeza durante todo el film y que me motivaron a escribir esta en