Enclavada dentro de la Serranía de Turimiquire se encuentra La Cueva del Guácharo, la cual recibe este nombre por el ave que habita en su interior (el guácharo), es la única ave frugívora nocturna provista con el mecanismo de ecolocación necesario para volar sin tropezar y para comunicarse. Esta ave presenta un plumaje marrón casi en su totalidad, con presencia de algunas plumas negras y de puntos blancos que se distribuyen en todo el cuerpo. En torno a la cueva se han desarrollado numerosas historias, como que esta tenía otra entrada en Brasil y que los guacharos realizaban el viaje desde Caripe a Brasil en búsqueda de la cobalonga (fruto que consumen principalmente). Historias que se han desmentido pues se ha verificado que la cueva solo tiene una longitud de 10.5 kilómetros y aunque eso la convierte en la tercera más grande de nuestro país (superada por la Cueva el Samán en Zulia y el Sistema Roraima Sur en Bolívar), le faltan muchos kilómetros más para llegar al Brasi...