Llego a Coro a las 6:40 pm después de haber tomado el bus en Tucacas. Me encontre con que en Coro había paro de transporte colectivo, casi entro en crisis. Una chica llamada Ester me vio perdido con mi gran mochila, se dio cuenta inmediatamente que era turista así que me quiso ayudar, ella y su mama se ofrecieron a ayudarme, son de esos ángeles guardianes que Dios le manda a los viajeros. ¡Urra por personas como ellas!. Me ayudan a encontrar la posada Casa de los Pájaros, llego a la posada y me recibe el Sr. Roberto dueño de la misma. Increíble persona, bella posada colonial. Uno se siente como en casa, porque tiene un ambiente familiar ÚNICO. El Sr. Roberto me presenta a otros huéspedes, una pareja de Guarenas, una venezolana que está viviendo en el exilio y su novio de Nueva Zelanda que no hablaba pero ni gota de español. Me piden que les explique de que se trata este proyecto de "Recorrer Venezuela" y lo hago encantado. Luego me quedé teniendo una buena conversación...